Atacando cualidades como el autoestima y la autenticidad. Ninguno se salva.
Todos contribuimos a este fenómeno, conscientes o no... nos dejamos llevar por las masas. Somos animales sociales y como tales necesitamos sentirnos aceptados. Ahora, al parecer para ser felices, vivir en paz y armonía ya no basta con tener todo lo necesario para cubrir las necesidades básicas, hace falta mucho más. La felicidad ahora es obtener más dinero, más prestigio, más reconocimiento social y dentro de un grupo, más belleza, más objetos, etc. Llega un punto que esto se va de las manos y el sujeto se vuelve insaciable. Ahora todo se encuentra capitalizado, hasta la felicidad ! esa cosa tan intangible. Maldita sociedad capitalista.
Basta de dejarse influenciar por los medios de comunicación, la economía y el poder !
... les comen el cerebro, los consumen, ya son nadie, NADA.
TODOS IGUALES ! y se creen únicos.
La solución, es ser uno mismo. Con tu cara, con la ropa que te gusta y tu forma de ser; compartiendo otras formas de ver la vida con otras personas, pero siendo diferentes de verdad. Porque en realidad no es tan difícil... todos venimos diferentes de fábrica, sólo que nos vamos caracterizando a nuestro gusto, o mejor dicho; al gusto de los demás... o de lo que ''se ve mejor'', creyendo encima que somos auténticos.
